Inicio Cultura Jorge Zavala, descubriendo galaxias lejanas

Jorge Zavala, descubriendo galaxias lejanas

(Agencia Informativa Conacyt).- Jorge Zavala Solano es originario de Guadalajara, Jalisco, y actualmente realiza una estancia posdoctoral en la Universidad de Texas en Austin en el área de astronomía. Con menos de 30 años de edad, su trabajo destaca por ser parte de los primeros resultados científicos de uno de los proyectos de ciencia más importantes de México, el Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano (GTM) ubicado en el volcán de Sierra Negra en Puebla.

En videoconferencia con la Agencia Informativa Conacyt, Jorge Zavala reconoce que las ciencias siempre despertaron en él un interés natural por conocer los fenómenos que ocurrían a su alrededor. Observar el cielo y, en general, el comportamiento de la naturaleza era una forma de plantear preguntas y resolver incógnitas con apoyo de las matemáticas.

“Las estrellas, los colores en el cielo, siempre tuve inquietud de saber el porqué de las cosas. Eso me llevó a estudiar la carrera de física y con el apoyo de las matemáticas intento explicar los fenómenos que tenemos día a día. En realidad, mis intereses siempre estuvieron dirigidos hacia la física y las matemáticas”.

Durante la carrera se inclinó por el estudio de la física de partículas, pero fue su estancia en el Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), como parte de un verano científico en 2010, la que definió su orientación por la astronomía.

Como parte de su tesis doctoral, Jorge Zavala analizó imágenes que le permitieron detectar la existencia de polvo y gas molecular del medio interestelar en cuatro objetos, cuya luz se emitió cuando el universo tenía entre diez y 25 por ciento de su edad actual; así como la detección de la galaxia G09 83808, una de las más lejanas en su tipo, cuya luz se emitió cuando el universo tenía tan solo siete por ciento de su edad actual.

Con la asesoría del doctor David Hughes y la doctora Itziar Aretxaga, del INAOE, Jorge Zavala identificó en las imágenes líneas moleculares en el espectro de las galaxias detectadas por el Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano y la cámara AzTEC, así como el Redshift Search Receiver (RSR).

“Tuve la oportunidad de trabajar con dos astrónomos destacados, particularmente en el área milimétrica, que es la que más despierta mi interés. Este trabajo fue uno de los primeros trabajos de investigación científica a los que me enfrenté y creo que fue un gran privilegio poder usar el GTM en su primera fase de ciencia”.

Para Jorge Zavala, parte de los resultados obtenidos demuestran que el GTM tiene una gran capacidad para detectar galaxias y objetos realmente muy lejanos, débiles y difíciles de captar con otros telescopios. Lo que implica, dijo, conocer otras galaxias con propiedades diferentes que, a su vez, permiten entender cómo se forman en general todas las galaxias en el universo y su evolución.

“El GTM permitirá resolver preguntas fundamentales sobre astronomía, como saber cuándo se formaron las primeras galaxias, qué propiedades tenían, en qué momento exacto pasó y cómo evolucionaron, aunque en general el GTM también tiene la capacidad para hacer estudios sobre estrellas, planetas y otro tipo de objetos”.

En la búsqueda de nuevas respuestas: El doctor Jorge Zavala continúa estudiando, ahora en su posdoctorado, las galaxias con mucho polvo, oscurecidas y muy lejanas que tienen una alta tasa de formación estelar, es decir, que están formando estrellas a un ritmo acelerado. Como ejemplo menciona que nuestra galaxia solo forma alrededor de una o dos estrellas como el sol por año, y los objetos que estudia son galaxias que están formando alrededor de miles de estrellas por año.

“Creemos que estos objetos son muy importantes porque viven en una etapa del universo muy temprana y probablemente dieron lugar a mucha de la estructura que existe en el universo. Me refiero a que fueron los progenitores de las galaxias más masivas que conocemos hoy en día en el universo, quizá fueron las galaxias que más estrellas formaron y allí se creó muy probablemente la mayoría del polvo, los metales y elementos químicos más pesados que conocemos”.

A futuro, el doctor Jorge Zavala, que disfruta ver y jugar futbol, leer y practicar fotografía, le gustaría regresar a México, sobre todo porque valora la existencia del Gran Telescopio Milimétrico al que considera una oportunidad única para desarrollar ciencia de primer mundo.

“Los científicos que hay en México y las posibilidades de hacer ciencia de alta calidad son amplias, inclusive se pueden comparar con las de cualquier país de primer mundo. Sabemos que hay restricción en cuanto a recursos pero el potencial existe (…) En la ciencia, lo importante es no darte por vencido, hay que apoyarse del resto de la gente y si hay dificultades, lo importante es seguir intentando, porque hacer ciencia es muy parecida a ser estudiante, a veces no sabes si vas a obtener los resultados o hacia dónde te conducirá, pero lo importante es hacerlo”.