Inicio Irapuato Alberga templo de la soledad a la patrona de Irapuato

Alberga templo de la soledad a la patrona de Irapuato

  • Es uno de los templos más importantes del municipio
  • Desde guerra de Independencia, irapuatenses acostumbraban procesiones de la Virgen para pedirle ayuda

Irapuato, Gto. 27 de septiembre del 2020.- El templo de la Soledad que alberga entre sus muros a la Virgen de la Soledad, patrona de la ciudad, ha sido desde siempre, uno de los principales centros de culto católicos para los irapuatenses.

Aunque no se cuenta con datos exactos de su construcción, en el Archivo Histórico Municipal se cuenta con documentos que confirman su existencia desde el siglo XVII, como un recinto de oración para la fe católica.

Franco Damián Segoviano Chávez, encargado de Atención a Usuarios en el Archivo Histórico compartió que, el Templo de la Soledad concentraba a gran parte de los feligreses gracias a la fe de los irapuatenses hacia la Virgen.

“Cobró mucha importancia a finales del siglo XVIII, principios del Siglo XIX y, especialmente con la guerra de Independencia, los irapuatenses acostumbraban a sacar en procesión a la Virgen siempre que tenían problemas de sequias, enfermedades y también en guerra”, comentó.

Este templo conserva dos fachadas de estilo barroco y altares de estilo neoclásico. Junto a la parroquia reconocida hoy como la Catedral, el templo de San José y el Hospitalito, era uno de los principales espacios de culto de la ciudad.

Con la construcción del Colegio de Enseñanza, ahora Presidencia Municipal, perdió su fachada principal, cuya parte superior aún sobresale del techo del actual Palacio de Gobierno.

En ella, se observa la imagen de la Virgen de la Soledad cobijada por cinco arcángeles. La fachada lateral, que se convirtió en la entrada principal, cuenta con dos escalones, arriba se ubica el niño Jesús, la Virgen María y San José, sus padres.

En el escalón inferior, debajo de ellos, se puede apreciar a Santa Ana y San Joaquín, abuelos del niño Jesús.

Durante un ataque perpetrado en 1812 por Albino García, una bala de cañón en la cúpula de la iglesia, impactó justo debajo del altar de la Virgen, sin registrarse heridos o muertos que lamentar, fue entonces, cuando pobladores la impulsaron como patrona y defensora de la Ciudad.