Desechos de pescado, materia prima de empaques y utensilios desechables

Desechos

(Agencia Informativa Conacyt).- Con cartílagos, huesos y escamas de pescado, científicos del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), encabezados por el doctor Miguel Chávez Gutiérrez, caracterizan filmes biodegradables para la industria de empaques y utensilios desechables, en el Laboratorio de Biomacromoléculas del mismo centro.

En entrevista, el catedrático del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), adscrito a la unidad Oaxaca del Instituto Politécnico Nacional (IPN), apunta que a través de residuos de recursos renovables han logrado obtener productos resistentes que permitirán a la industria de empaques de alimentos reemplazar el uso de plásticos derivados del petróleo.

“Con restos de tiburón y pez dorado, que son de los principales productos que se obtienen en la costa de Oaxaca, se han efectuado filmes que se desintegran en agua dulce y/o salada, e inclusive en la tierra en un periodo de máximo dos semanas”.

Resalta que también se han realizado pruebas de durabilidad de estos filmes, las cuales han demostrado que pueden permanecer en anaquel conservando sus propiedades por alrededor de un año.

El doctor en ciencias con énfasis en química de polímeros por la Universidad Estatal de Campinas, Brasil, considera que además de las buenas propiedades de los filmes obtenidos, su materia prima al ser residuos no compite con los granos destinados a la alimentación humana, aunado a que genera un aprovechamiento de residuos.

En octubre de 2018, en el municipio de Oaxaca de Juárez entró en vigor una ley que prohíbe el uso de unicel para empacar alimentos que expenden los comercios restauranteros, la medida aplaudida por un amplio sector de la sociedad ha podido ser puesta en práctica de manera irregular.

Ante ello, el científico opina que aunado a este tipo de medidas, se requiere favorecer el uso de otros materiales biodegradables ya sean sintéticos o de almidones, así como promover el establecimiento de compañías que produzcan este tipo de materiales.

“En unos años se habrá terminado el petróleo, que es la materia prima de los plásticos, además que en la actualidad existe una cultura sobre el cuidado del medio ambiente, por lo que a las empresas les conviene cambiar sus envolturas de polietileno por unas biodegradables”.

Y apunta que para realizar este tránsito no se requieren equipos diferentes de los que ya poseen, únicamente se necesita cambiar las condiciones de temperatura y flujo de aire y ajustar los procedimientos.