Nuevas tecnologías para atender la enfermedad de Alzheimer

Alzheimer

(Agencia Informativa Conacyt).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la demencia como un término genérico que abarca varias enfermedades progresivas que afectan la memoria, las capacidades cognitivas y el comportamiento humano, y que interfiere en la capacidad del individuo para realizar tareas cotidianas.

La OMS señala que “la enfermedad de Alzheimer es la forma más frecuente de demencia, y concentra entre 60 por ciento y 70 por ciento de los casos”.

El organismo internacional estima que cada año se registran 10 millones de nuevos casos de demencia y en 2050 habrá 152 millones de personas con este tipo de padecimientos, lo que significa que los casos se triplicarán a medida que la población mundial envejezca.

De acuerdo con información difundida en 2015 por el Instituto Nacional de Geriatría (Inger), en México la enfermedad de Alzheimer afecta cada año a aproximadamente 28 de cada mil adultos mayores de 60 años.

En este contexto, la OMS indica que de acuerdo con estudios previos, en países de ingresos bajos y medianos el porcentaje de personas que padece demencia y no es consciente de su estado podría alcanzar 90 por ciento.

Las estadísticas sobre demencia a nivel mundial demuestran la urgencia del desarrollo de investigación orientada a mejorar la calidad de vida de los pacientes con Alzheimer y sus cuidadores.

La doctora Jessica Beltrán Márquez, catedrática Conacyt comisionada al Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnología Digital (Citedi) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), realiza estudios, en conjunto con la doctora Mireya Saraí García Vázquez, centrados en generar una prueba de diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer.

Como parte de la experimentación con intervenciones asistidas por el ambiente, los doctores Jesús Favela y René Navarro tomaron dos casos de estudio, uno de ellos fue un adulto de 77 años que tenía ocho años con demencia y preocupaba a sus hijos porque olvidaba tomar sus medicamentos.

Los investigadores recurrieron a teléfonos móviles que eran utilizados por el adulto mayor y cuando hacía una de sus preguntas frecuentes, la respuesta se desplegaba en la pantalla. Si repetía la pregunta, los cuidadores le sugerían al paciente que viera su teléfono y entonces encontraba la respuesta.

Con ello los investigadores buscan reducir la frecuencia de las preguntas y eventualmente, los conflictos que puede provocar con los cuidadores la repetición constante de los mismos cuestionamientos.

Sin embargo, también pudieron detectar que había una mayor atención a las instrucciones cuando proviene de un dispositivo y no directamente del cuidador.

“A veces le decían que era hora de comer y no les hacía caso, pero le enviaban el mensaje por el celular, le aparecía en la computadora y en ese momento dejaba la computadora y se paraba a comer”, relató el doctor Jesús Favela.

Como resultados, los cuidadores, que en la mayoría de las ocasiones son los propios familiares del paciente, reportaron una disminución en la sobrecarga de trabajo y en el número de comportamientos problemáticos que ellos observaban, esto en un periodo de apenas unos meses.

El investigador del CICESE consideró esencial la capacitación de los cuidadores para mejorar la calidad de vida de las personas diagnosticadas con demencia, así como recurrir a las nuevas tecnologías para resolver problemas que en la mayoría de las ocasiones son conflictos de percepción y no una problemática concreta.