La alimentación en México a través del PUAL de la UNAM

Carlos Labastida

(Agencia Informativa Conacyt).- Con el propósito de lograr un trabajo conjunto con instancias nacionales e internacionales, académicas, de investigación, normatividad y legislación, así como de servicios en materia de alimentación, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cuenta con el Programa Universitario de Alimentos (PUAL).

Dicho programa fue creado en junio de 1981 en atención a las circunstancias generales de la problemática alimentaria nacional, y desde su fundación se ha encargado de generar investigaciones y actividades relacionadas con la divulgación del quehacer científico en el tema de alimentación.

Carlos Labastida Villegas, médico veterinario y zootecnista y coordinador del PUAL, explicó para la Agencia Informativa Conacyt la importancia de este organismo para la sinergia de instituciones dedicadas a la investigación de la temática.

Carlos Labastida es coordinador del PUAL desde marzo de 2016; sin embargo, la labor del programa lleva casi 37 años funcionando y en esta trayectoria numerosas instituciones se han sumado a la causa que trata de la difusión de investigaciones sobre alimentación en el mundo, principalmente en México.

“A lo largo de todos estos años hemos tenido una gran cantidad de actividades distintas, muchos casos de éxito, por supuesto, en las funciones en que han sido asignadas a este programa, como difundir las ideas que se hacen en la universidad”, explicó.

Con base en la libertad de cátedra con que la universidad guía sus actividades, el PUAL rige sus investigaciones y experiencias académicas con este principio y con los tres fundamentos básicos existentes en la Ley Orgánica de la máxima casa de estudios.

Dicha legislación señala que uno de estos tres fines es la realización de investigaciones que sean de interés nacional a problemas prioritarios, y de acuerdo con Carlos Labastida, la alimentación es uno de los problemas más importantes que existen.

Basados en el fin educativo, el PUAL contribuye a la formación de profesionistas útiles para la sociedad en los temas relacionados con la alimentación y sus derivados, lo que consideró de gran importancia para entender los diferentes tipos de problemáticas alimentarias que se generan en el país desde todas sus perspectivas.

“La gran problemática alimentaria de mal nutrición, por ejemplo, descansa fundamentalmente en cuestiones económicas, de acceso a los alimentos, tenemos todo para producir, la situación es que la gente no tiene recursos para comprar alimentos y nutrirse adecuadamente porque nuestro país es desigual en términos de acceso económico”.

La tercera gran función de la institución está relacionada con la difusión o la extensión de la cultura, es decir, utilizar los recursos necesarios para que el conocimiento generado en las aulas, laboratorios, actividades y cursos pueda difundirse a la sociedad, que al final es la encargada de apoyar la función general de la institución a partir de los recursos públicos que se generan y que el gobierno federal otorga como subsidio para su operación.