¿Qué pasó con la Fundidora de Monterrey?

Fundidora

(Agencia Informativa Conacyt).- Todas las ciudades son conocidas por su asentamiento cercano a algún emblema, ya sea físico, geográfico o cultural. Podemos pensar en las primeras civilizaciones volviéndose sedentarias por la existencia de agua a sus alrededores; pero en el norte de México, específicamente en Nuevo León, el desarrollo urbano se debe principalmente a la industria del acero, que a principios del siglo XX hizo florecer la ciudad.

Hoy, el famoso Parque Fundidora, un lugar de esparcimiento cultural, recreativo, social y deportivo, en la ciudad de Monterrey, es el centro de reunión de muchas familias regiomontanas. Inclusive, en 2007 fue la sede del Fórum Universal de las Culturas, honor que han auspiciado, de igual forma, urbes como Barcelona, Nápoles, Valparaíso y Ammán.

Pero lejos del esparcimiento y la cultura, la historia del mítico lugar regiomontano se remonta al año de 1900, cuando fue constituida la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, en la cual resultó electo en el acta fundacional Vicente Ferrara, como presidente, y Adolfo Zambrano, como secretario.

De la fundidora saldría el acero para construir la Cámara de Diputados, así como el Monumento a la Revolución. También la Placa 16 de Septiembre, en Toluca, hoy conocida como Cosmovitral, fue elaborada con materiales de la empresa.

Rodeada por el famoso Paseo Santa Lucía, que emerge del lugar de origen del Nuevo Reino de León (primer nombre de la entidad), y vigilado por las montañas, especialmente por el Cerro de la Silla, la historia que encierra el Parque Fundidora ha pasado de ser el centro de producción metalúrgica del norte del país a un lugar recurrido para dejar de lado las presiones cotidianas y laborales.

Vale la pena hacer un recorrido histórico por las diferentes circunstancias que ha atravesado la Fundidora de Monterrey, su ascenso y decadencia, así como el levantamiento de una ciudad a las faldas de sus ruidosos hornos.