Amor tsotsil en tiempos de WhatsApp

Amor-Tzotzil

(Agencia Informativa Conacyt).- En la actualidad, el uso de mensajería instantánea para teléfonos inteligentes, como WhatsApp, ha cambiado la forma en que los jóvenes se comunican amorosamente. Sin embargo, en comunidades indígenas mayas como la tsotsil, esta herramienta no solo ha modificado las prácticas tradicionales de cortejo, también ha proporcionado nuevas habilidades lingüísticas para expresar el sentimiento de amor.

En las comunidades tsotsiles tradicionales, no ha existido el concepto de romance, e incluso la palabra amor en su sentido romántico no figura en esta lengua maya. Las expresiones más cercanas para el amor son k’an “querer”, que significa tener la necesidad de algo o alguien, y chajk’anot tajmek (realmente te quiero), que significa anhelo por alguien.

Por más de 30 años, María de Lourdes de León Pasquel, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), ha realizado investigación antropológica y lingüística de los mayas tsotsiles en los altos de Chiapas; desde 2012 explora la inserción gradual de la comunicación por celular en la comunidad, patrones y prácticas de uso entre los jóvenes.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la doctora en antropología lingüística explicó que la introducción del celular a la comunidad ha propiciado nuevas habilidades tecnológicas, lingüísticas y de alfabetización que cambian la forma en que los jóvenes socializan y experimentan nuevas formas de afecto.

Al no contar con elementos lingüísticos para expresar el sentimiento de amor en su lengua materna y no poder expresarlo abiertamente, los jóvenes han optado por la creación de códigos y géneros de mensajes de texto. Ello responde a una mezcla de tsotsil y español que ha permitido eliminar sus limitaciones y explorar sus sentimientos amorosos.

“La experiencia intensa y emocional empieza a tener sentido en español y comienzan a apropiarse de este código; a pesar de que hablan tsotsil todo el tiempo y su español no es muy bueno, desarrollan un nuevo género romántico de comunicación que toma elementos del lenguaje que van conociendo a través de las telenovelas, canciones románticas, y adoptan expresiones, términos como ‘nunca te abandonaré’, ‘te robaste mi corazón’ o ‘muero por ti’. Amor, desamor, deseo, todo esto entra en el vocabulario y el lenguaje para integrar nuevas formaciones semánticas y afectivas”, explicó.

La doctora Lourdes de León Pasquel, también miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), ha realizado seguimiento a parejas con el fin de conocer hacia dónde conducen estas relaciones, dado que, en palabras de la especialista, esto representa un cambio importante de comunicación y elección de pareja dentro de la cultura tsotsil.

“Todas estas relaciones toman riesgos: algunas salen bien y otras no. La diferencia está entre quienes tienen la madurez, exploran, inician y/o terminan relaciones. Este recurso sí ofrece un espacio para hacer una mejor elección pero no es exitosa en todos los casos. También se cae en la trampa de los mensajes con palabras como ‘princesa’ y luego las chicas se enfrentan a alguien que las trata mal. Después de explorar esto, algunas chicas deciden dejar el matrimonio y regresar a su vida independiente. Me parece que el uso de estas herramientas tecnológicas ha sido útil para que ciertas parejas tengan mejores resultados en su vida afectiva que antes, en el sentido de que tuvieron la posibilidad de conocerse. Al mismo tiempo involucra cambios graduales en las relaciones de género”, dijo.

La investigación más reciente de Lourdes de León Pasquel explora la comunicación entre jóvenes en redes sociales, blogs y otros espacios virtuales. “Esto nos muestra que en los grupos indígenas conectados con la vida más tradicional como es el de los altos de Chiapas —donde hay 40 por ciento de monolingüismo en lengua indígena y el índice escolar es bajo—, hay cambios muy importantes. Vivimos la emergencia de una juventud que gradualmente está participando en los procesos sociales globales y que también tiene otras opciones y otro tipo de recursos más amplios para identificarse con la juventud”, concluyó la investigadora.