¿Causa el arsénico efectos transgeneracionales?

Peces con arsenico

(Agencia Informativa Conacyt).- El arsénico es considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las 10 sustancias químicas más preocupantes para la salud pública, mientras que el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) lo clasificó como cancerígeno para los humanos.

En este contexto, investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) estudian los efectos de la exposición al arsénico, con el objetivo de comprobar si sus repercusiones sobre el sistema nervioso son transgeneracionales.

El doctor Ulises Pacheco Bardullas, profesor investigador de la Facultad de Ciencias de la UABC, expuso en entrevista que el estudio que coordina se sitúa en el campo de la epigenética transgeneracional.

“La idea parte de que durante el desarrollo embrionario algunas sustancias del ambiente tienen efectos sobre el epigenoma y pueden alterar el patrón de expresión de ciertos genes, de tal manera que cuando vamos creciendo, nos hacen más o menos propensos a ciertas enfermedades”, explicó a la Agencia Informativa Conacyt.

Mencionó que los efectos del arsénico podrían ser transmisibles en procesos hereditarios, lo que provoca cambios en el epigenoma que pueden llegar hasta una tercera generación, incluso cuando no se han expuesto a la sustancia química.

Para comprobar los efectos transgeneracionales del arsénico, el doctor Ulises Pacheco utiliza como modelo el pez cebra (Danio rerio), un pez de agua dulce que está cobrando importancia a nivel mundial para el desarrollo de estudios biomédicos.

Como parte del proyecto financiado con recursos del fondo de Investigación Básica SEP-Conacyt, el doctor Ulises Pacheco obtuvo una primera generación de peces cebra que fueron expuestos al arsénico, creando posibles alteraciones epigenéticas para las siguientes generaciones.

“Lo que hemos demostrado hasta ahora es en relación con la exposición continua, que hay múltiples efectos en el organismo. Fue importante porque los estudios con este modelo son muy escasos, lo primero era validar que lo que pasaba en los roedores, que ha sido estudiado por décadas, también pasa en los peces”, afirmó el investigador.

La primera generación de peces fue reproducida y de igual forma la segunda generación, las cuales no fueron expuestas al arsénico, pues lo que los especialistas buscan comprobar es que los efectos están presentes hasta en una tercera generación, aun cuando no haya sido expuesta al químico.

“Se va viendo en cada una de las generaciones qué efectos puede haber en el sistema nervioso; para eso lo que uso son marcadores de conducta, marcadores moleculares o marcadores epigenéticos para ver alteraciones, es mapear todo lo que pudo haberse afectado”, detalló.

En la parte más reciente de la investigación, el doctor Ulises Pacheco y sus estudiantes, Selma Valles y Víctor Dipp, produjeron la tercera y última generación de peces, con la que buscarán probar el efecto del arsénico en las generaciones que no han sido expuestas.

La OMS describe que el arsénico es un elemento ampliamente distribuido en la corteza terrestre; el arsénico elemental (llamado también arsénico metálico) es un material sólido de color gris acero; no obstante, en el ambiente el arsénico generalmente se encuentra combinado con otros elementos como por ejemplo oxígeno, cloro y azufre. El arsénico combinado con estos elementos se conoce como arsénico inorgánico. El arsénico combinado con carbono e hidrógeno se conoce como arsénico orgánico.

El arsénico inorgánico está naturalmente presente en altos niveles en las aguas subterráneas de diversos países, entre ellos Argentina, Bangladesh, Chile, China, India, México y Estados Unidos.

La OMS señala que las principales fuentes de exposición al metaloide son el agua destinada a consumo humano, los cultivos regados con agua contaminada y los alimentos que se preparan con agua contaminada.