Cuando la inteligencia artificial nos supere

Inteligencia artificial

(Agencia Informativa Conacyt).- El desarrollo de computadoras provistas de programas capaces de emular las capacidades que definen al ser humano —como inteligencia, creatividad y aprendizaje— ya no es un tema de ciencia ficción, sino una realidad presente que se manifiesta en millares de algoritmos que evalúan nuestras búsquedas, gustos y hábitos.

Más allá de las ventajas inmediatas de la inteligencia artificial, hoy en día su acelerado desarrollo plantea serios desafíos éticos y legales. En el presente reportaje, la Agencia Informativa Conacyt documenta los resultados más sobresalientes alcanzados por científicos mexicanos en el ámbito de la inteligencia artificial, además de indagar sobre sus implicaciones en nuestra vida cotidiana y laboral.

Las máquinas, ¿creadoras o imitadoras?
Todas las interrogantes antes expuestas generan mucha polémica y debates acalorados entre los expertos, mientras que en el resto de la población generan incertidumbre y temor, este último sentimiento muchas veces originado por películas.

Por un lado, un sector de especialistas en inteligencia artificial afirma que las máquinas no son inteligentes y que aún no pueden crear cosas, ya que que no tienen capacidad creativa y solo siguen instrucciones programadas, por lo tanto son simples imitadores de obras magistrales hechas por la humanidad.

“Es fácil tener frases ya hechas, combinaciones y reglas para hacer las combinaciones y después sacar un poema, pero la computadora no tiene ni idea de lo que puede sentir un humano al entrar en contacto con una obra artística, para eso se necesita empatía y suponer lo que va a sentir esa persona, eso no lo puede hacer la computadora”, señala Raúl Rojas, profesor investigador de la Universidad Libre de Berlín.

El problema, comenta, es que hay mucha exageración sobre la inteligencia artificial y tanto la prensa como la mercadotecnia siempre presentan algo que aparentemente las máquinas ya pueden hacer.

“Cuando quienes nos dedicamos a esto vemos lo que exactamente está pasando, sabemos que no es cierto, aún no se compara con lo que hace un humano, sobre todo en actividades que tienen que ver con intuición, sentimientos o emociones; no hay computadora aún que pueda hacer este tipo de cosas”.

El juego de la imitación
En este mismo sentido, Humberto Sossa, prestigiado profesor investigador del Centro de Investigación en Computación, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), indica que hasta ahora ningún software puede hacer una obra artística magistral, sí se está avanzando en este sentido y quizás en un futuro sí pueda alcanzar al talento humano.

“La inteligencia artificial puede hacer algunas obras, pero falta mucho para que pueda hacer una obra como la de Mozart, hasta ahora son imitadores, no creadores, son dos cosas distintas, para que una computadora tenga su propia creatividad todavía falta mucho (…) Es cierto que ya hay cosas que van en esa dirección, pero todavía no podríamos hablar en el corto plazo que una máquina lo va a lograr”.