Observatorio Nacional para la Igualdad de Género

Genero

(Agencia Informativa Conacyt).- Como parte de una iniciativa de colaboración firmada por cinco instituciones comprometidas en la construcción de espacios de conocimiento libres de sexismo, segregación, violencia y discriminación por condición de género, en 2018 se crea el Observatorio Nacional para la Igualdad de Género en las Instituciones de Educación Superior (ONIGIES).

El Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el Instituto Nacional de las Mujeres (Inadem), la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), así como la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), fueron los encargados de llevar este convenio a una aplicación justa de equidad de género en las instituciones de educación superior.

A seis meses de fundar este observatorio, la directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Ana Buquet Corleto, presentó el primer informe derivado de la participación de cuarenta instituciones en el país, donde aún se demostró un bajo avance en el tema y muchas metas por alcanzar.

“Estos resultados hablan de que hay equilibrio entre hombres y mujeres a nivel general pero hay un desequilibrio en la participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones”.

Del total de las instituciones de educación superior participantes, ninguna alcanzó el tres de la escala de medición, lo que refleja la complejidad y magnitud del desafío que estos centros enfrentan.

Los anteriores datos del observatorio representan un primer paso para la identificación de áreas en las cuales se debe y puede avanzar en la igualdad de género desde la educación superior, por lo que es de gran interés contar con recomendaciones específicas en cada uno de los ejes que indiquen una hoja de ruta.

Todos los institutos participantes reportaron avances en diferentes escalas, gracias al inicio de un proceso de institucionalización y transversalización de la perspectiva de género.

De acuerdo con Ana Buquet, el reto de ahora en adelante es el fortalecimiento de dichos progresos, pues este primer informe es un aliciente que acelera el proceso y motiva acciones que no estaban anteriormente contempladas, o que hasta ahora habían sido aplazadas.

“Más allá de la responsabilidad social de las instituciones de educación superior por promover políticas de igualdad e inclusión, por respetar los derechos humanos, evitar la discriminación, promover la justicia e igualdad de género, también tiene beneficios en la contribución a la excelencia académica y científica. Definitivamente la igualdad de género mejora los ambientes institucionales”.