Cuando donar órganos no es voluntario

Donación de organos

(Agencia Informativa Conacyt).- El comercio de órganos existe, pero debemos olvidar esas historias sobre personas que amanecen en la tina del baño de un hotel, sumergidas en hielos y con un órgano menos; esas son historias de alarma, dice la doctora Josefina Alberú Gómez.

Robar un órgano de esa manera no es viable; para realizar un trasplante se necesita conocer el estado clínico del donador, su tipo de sangre y su compatibilidad inmunológica con el posible receptor, esto requiere estudios largos y complejos.

Lo que sí existe son las redes internacionales que se aprovechan de las necesidades económicas de las personas en comunidades vulnerables y les ofrecen dinero o las extorsionan para que acepten “donar” un órgano.

Josefina Alberú es presidenta de la Sociedad Mexicana de Trasplantes y es integrante del Departamento de Trasplantes del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ). Ella misma ha realizado numerosos trasplantes de riñón y sabe que desde la década de los 90 del siglo XX, los trasplantes han sido víctimas de su propio éxito, pues la capacidad de un trasplante para alargar la vida de un paciente en estado terminal generó una gran demanda de órganos, que supera por mucho la capacidad de suministro que tienen los sistemas de salud en el mundo.

En México, existen diferentes figuras dentro de la donación de órganos. Está el donante, que es una persona que decide donar sus órganos al fallecer; el donador vivo biológicamente relacionado, que decide donar un órgano en vida a un familiar; el donador vivo relacionado emocionalmente, que es la pareja o el familiar político que dona; y el donador no relacionado, que puede ser un amigo, un conocido o un desconocido altruista. Con todos, pero sobre todo con los donadores no relacionados, los equipos de evaluación psiquiátrica deben estar atentos.

Existe la posibilidad de coerción, abierta o encubierta, en diferentes situaciones durante la donación de un órgano. Se podría pensar que no hay nada de malo en que una mujer done un órgano a su esposo, pero existen relaciones de poder y de dominio que hay que tomar en cuenta. Existen casos en que la familia presiona para que un miembro done, o situaciones en las que el donante exige del receptor compensaciones de por vida, pues considera que le debe la vida. Nosotros debemos de vigilar que el donador no esté en una situación de coerción.

De hecho, en la actualidad el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) está dirigiendo esfuerzos en analizar un fenómeno con los donadores vivos no relacionados que está ocurriendo en los hospitales privados.

Josefina Alberú y Judith González llevan años trabajando juntas en el área de trasplantes y las dos coinciden en que es urgente invertir en programas de prevención para evitar que siga en aumento el número de personas que necesitan un trasplante.

“México tiene que prevenir de manera urgente el tema de los padecimientos metabólicos, principalmente diabetes, porque es la principal causa de insuficiencia renal en el país y el riñón es el órgano que más se requiere para trasplante”, explica la presidenta de la Sociedad Mexicana de Trasplantes.

Por otro lado, siempre ha estado en el tintero la cuestión del costo de los trasplantes. Hay que dar toda la atención posible a las personas que necesitan un trasplante, pero lo mejor sería evitar que las personas lo necesitaran, pues con el gasto en este rubro se podría atender a muchos más pacientes en otros aspectos, incluyendo la prevención, comenta Judith González.

El altruismo sobre todo
“El comercio de órganos está prohibido porque contraviene los valores humanos más básicos y equivale a tomar ventaja injusta de los grupos más pobres y más vulnerables, mina la donación altruista y conduce al mercantilismo y tráfico de seres humanos. Pagar por un órgano da la idea de que unas personas pueden ser consideradas como meros objetos para ser usados por otros”.

Para Josefina Alberú, la comercialización de órganos es un acto ilegal que ensombrece una terapia salvadora de vidas. El altruismo debe ser el centro de la donación de órganos, ya sea de donadores vivos o de donantes fallecidos, para que el trasplante de órganos siga siendo uno de los milagros más grandes del siglo XX.

Las doctoras Josefina Alberú y Judith González discutieron sobre las cuestiones éticas en materia de trasplantes durante el curso “Bioética en la práctica e investigación clínica: un enfoque aplicado”, que organizó el INCMNSZ, con el apoyo de la Comisión Nacional de Bioética. Los organizadores Carlos Aguilar Salinas, Arturo Galindo Fraga y Alejandra Armenta Espinosa, concluyeron que la discusión ética en la práctica y la investigación médica deben ser parte integral del quehacer de las instituciones de salud en México.