Yucatán en la ciencia: una década de expansión

SIIDETEY

(Agencia Informativa Conacyt).- En Yucatán, la ciencia se ha caracterizado por una etapa de consolidación y expansión en la última década, convirtiéndose en tierra fértil para campos tan diversos como la biotecnología, el análisis de datos (big data), las energías renovables y los estudios transdisciplinarios de las zonas costeras, entre muchos otros.

El 26 de mayo de 2008 fue un día que marcó el inicio de una nueva forma de pensar y hacer ciencia y tecnología, con el nacimiento del Sistema de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico del Estado de Yucatán (SIIDETEY), fundado por 10 instituciones de investigación y educación superior en el marco de una importante y compleja misión para la entidad: convertirse en un estado científico.

Desde entonces, se definieron como sectores estratégicos prioritarios para el estado la agrobiotecnología, el agua, la ecología marina, la acuicultura y pesca sustentable, energías, salud y enfermedades tropicales, física, materiales y nanomateriales, polímeros, tecnologías de la información, comunicación electrónica y telecomunicaciones, así como las tecnologías para la sustentabilidad.

Aquella primera etapa partió de la reestructuración de la Ley de Ciencia y Tecnología (publicada en el Diario Oficial de la Federación el 5 de junio de 2002) y la transformación del Consejo de Ciencia, Innovación y Tecnología del Estado de Yucatán (Conciytey) en la Secretaría de Investigación, Innovación y Educación Superior del estado de Yucatán (SIIES).

Uno de los componentes fundamentales del SIIDETEY es el Parque Científico Tecnológico de Yucatán (PCTY), un espacio estratégicamente localizado para promover la integración de los actores de la triple hélice (sector académico, gubernamental y empresas privadas), así como contribuir a la formación de capital humano y el desarrollo sustentable.

Desde su instauración, el PCTY ha detonado el crecimiento de instituciones asentadas en la región desde hace algunas décadas y ha promovido la llegada de nuevos grupos de investigación, como el Centrogeo, el Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat) y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), entre otros.

Además del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (CEPHCIS) y de la Unidad Académica Sisal, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se sumó también a un espacio del Parque Científico en el que comparte objetivos académicos con otras instituciones de educación superior, tanto locales como nacionales. Con esto, se consolidó la Unidad Académica de la UNAM en Yucatán (UAY), que agrupa cuatro entidades ligadas por un interés común: el estudio de los procesos que ocurren en las costas.

1-albbbmuno1218.jpg
Doctor Luis Alberto Muñoz Ubando.
Para Romeo de Coss Gómez, especialista del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), unidad Mérida, y director del mismo durante el periodo 2008-2017, la llegada de nuevas instituciones a la región refleja una estructura operativa y funcional que facilita su instalación a través de la gestión realizada por la SIIES, en conjunto con la infraestructura física que representa el PCTY y los grupos de investigación de los centros ya establecidos.

“Los nuevos grupos que llegan sienten que llegan a una región donde ya hay un ambiente de investigación, hay un ambiente académico, y ese hecho facilita que se creen relaciones y colaboraciones entre instituciones pero, sobre todo, también entre investigadores, entre individuos. Esto hace que la incorporación de nuevos grupos sea más fácil y más inmediata, y viendo el lado humano, que sea más agradable llegar a un lugar donde hay un ambiente de investigación con condiciones organizativas y estructurales adecuadas”, expresó De Coss Gómez, también presidente de la sección sureste de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).