Despejarán dudas sobre la inundación de 1973 a través del libro “¿Fenómeno natural o provocada por el hombre?”

Historiador

• El investigador Durbin Tarik Flores Gallaga es el Autor de la Obra que realizará la presentación este 17 de agosto en el Archivo Histórico, además de obsequiar ejemplares
Irapuato, Gto., 16 de agosto. A través de la investigación histórica y de testimonios orales de sobrevivientes tratan de reconstruir la historia de uno de los eventos más trágicos marcados por la naturaleza: la inundación de 1973, informó la directora del Archivo Histórico, Dulce María Vázquez Mendiola
La funcionaria informó que el nuevo libro de la autoría del joven Durbin Tarik Flores Gallaga, sobre la inundación de Irapuato ocurrida el 18 de agosto de 1973, se entregará en forma gratuita el viernes 17 de agosto de 2018 a partir de las 19:00 horas en una ceremonia en el Archivo Histórico con domicilio en la calle Allende No. 170 en la zona centro.
Vázquez Mendiola dijo que este nuevo libro viene a hacer importantes aportaciones porque es un trabajo tanto de investigación histórica, recopilación de fuentes documentales y bibliográficas y fuentes orales que hizo Durbin Tarik Flores Gallaga, para obtener el título de licenciado en historia en la Universidad de Guanajuato.
Durbin Tarik trabajó e investigó por meses en el Archivo Histórico Municipal para presentar su tesis en historia y se le ofreció publicar su libro una vez que cumpliera todos los trámites en el Universidad de Guanajuato.

Antecedentes
La inundación de Irapuato de 1973 fue un suceso que marcó a los irapuatenses que lo vivieron, pues la devastación ocasionada por el paso del agua alcanzó niveles dantescos; además, muchos perdieron a sus seres queridos y los pocos bienes materiales con los que contaban.
Gran parte de los sobrevivientes recuerdan con tristeza los acontecimientos de ese trágico sábado 18 de agosto de 1973: los rumores sobre la ruptura de la presa El Conejo, la sorpresiva llegada del agua, el atemorizante aumento de los niveles del agua, la caída de casas y vecindades, los cuerpos de personas fallecidas arrastrados por la corriente, la falta de alimentos y agua potable, familias enteras en las azoteas de las casas esperando a ser rescatadas, la desesperación de no saber algo sobre los familiares que no alcanzaron a llegar a su casa para refugiarse y las penosas labores de reconstrucción de la ciudad.