Zarina Estrada, una lingüista apasionada

Zarina Estrada

(Agencia Informativa Conacyt).- Una infancia feliz es una casa con un amplio patio que recorrer, para después brincar hacia un canal de riego que transita coloridos campos algodonales y cultivos de verduras. Un mundo de libertad. Así describe Zarina Estrada Fernández sus primeros años de vida en Ciudad Juárez, Chihuahua.

La doctora en lingüística por el Departamento de Lingüística de la Universidad de Arizona, Estados Unidos, se encuentra adscrita a la Universidad de Sonora (Unison). Pertenece al nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y recientemente logró su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua (AML).

En un recorrido por el pasado, recuerda una niñez feliz, aunque con ciertas reglas, y un alto sentido de responsabilidad. Pero es desde esa época cuando ya reflejaba un carácter crítico, que cuestionaba siempre el porqué de cada decisión o regaño.

“Cuando llegué a preguntar a mi padre el porqué me daban a mí más responsabilidades, me señaló: ‘Es que tú respondías’. Fue entonces cuando comencé a sentirme orgullosa de poder hacer las cosas. Creo que ese factor me definió como persona, como alguien que podía participar propositivamente, compararme, contrastarme y exigirme a mí misma emprender y llevar a término iniciativas o actividades”.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, recordó que se caracterizaba por su disciplina, sentido de la responsabilidad, su capacidad de observación y de reflexión crítica.

 

 

Ingresa a la academia
La doctora Zarina Estrada logró su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua.
Recientemente, la doctora Zarina Estrada Fernández logró su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua. Para ella se trata de un logro inesperado.

“Mi trabajo se encuentra más enfocado en las lenguas indígenas. Es un honor estar ahí, un motivo de reflexión. Me nombraron por algo, entonces tengo la responsabilidad de contribuir con mi experiencia”.

Considera que su participación como miembro correspondiente de la AML sería reflexionar sobre el puente que media entre el español y las lenguas indígenas y seguramente también en las características del español de la región noroeste de México. Comentó que hay aspectos que casi nadie se ha detenido a investigar, como es el español que hablan los indígenas, o la manera en que las lenguas originarias influyen en el español mexicano y mundial.

“La lingüística avanza como toda disciplina. Sus perspectivas se van modelando y modificando. En los años 70, no se hablaba mucho de lo que sucede cuando poblaciones hablantes de diferentes lenguas entran en contacto. Por ejemplo, la zona de frontera de Estados Unidos de hablantes de inglés con los de México, como hablantes de español, da lugar al estudio del chicano, una variedad de habla resultado de estas dos lenguas”.

Y afirma que aún en la actualidad casi nadie se detiene a pensar de qué manera impactaron las lenguas indígenas al español mexicano más allá del nivel del vocabulario.

“Algunas veces se piensa que esto solamente se puede observar en el léxico, y que esas lenguas no influyeron en otras áreas del lenguaje, pero desafortunadamente no hay muchos estudios de mayor sistematización. Creo que puedo contribuir a dar una opinión sobre eso”.