¿Qué necesito para patentar mi innovación?

Patente

Poder Judicial

(Agencia Informativa Conacyt).-¿Necesitas ayuda para patentar tu producto o servicio? Cada año, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (Fumec) y Nacional Financiera (Nafin) lanzan la convocatoria Programa de Apoyo al Patentamiento IMPI-Fumec-Nafin.

Esta convocatoria tiene el objetivo de proteger las innovaciones de personas e instituciones, a través de asesorías especializadas y gratuitas para aumentar el índice de patentamiento de desarrollos mexicanos.

“El programa está enfocado en pymes, inventores, investigadores independientes, universidades o centros de investigación públicos o privados, que deseen llevar a cabo la protección de alguna de sus invenciones bajo dos figuras: la patente o modelo de la utilidad, dependiendo de las características de la invención”, señaló

César Antonio Rojo Carpio, coordinador de Propiedad Intelectual en Fumec.

El programa se creó en 2011 por iniciativa de las tres instituciones con el fin de apoyar e incrementar el nivel de patentamientos de mexicanos, acotado a que las investigaciones tengan la titularidad de organizaciones o personalidades mexicanas, es decir, de inventores mexicanos.

“Pero fue en 2012 cuando empezó a operar de manera formal. Se acercan entre 40 y 50 proyectos por año y han estado más acotados los investigadores o inventores independientes, aunque también hay interés por parte de las pymes y las universidades”, señaló en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt.

¿Cómo opera y cuáles son los pasos que se deben seguir? De acuerdo con el coordinador, la dinámica para poder recibir el apoyo a través del programa consiste en realizar los siguientes pasos: primero, los investigadores deben identificar un proyecto el cual pueda llevar a cabo un proceso de patentamiento o de protección de propiedad industrial, con características susceptibles para protegerse en esas dos figuras. Es necesario hacer llegar la solicitud de ingreso al programa con una breve descripción de la invención.

“Es el primer acercamiento que tenemos con los interesados. El segundo paso es tener una entrevista para identificar la materia susceptible de protección y otro tipo de información”, apuntó.

Una vez que se revisa la información, pasa al subcómite del programa —integrado por los especialistas de las tres instituciones— para que le den el visto bueno, y de esta manera el proyecto pueda ser aceptado.

“Es importante resaltar que se consideran a primera instancia los aspectos tecnológicos susceptibles de protección y los recursos que se tienen en el programa”.

Una vez que el proyecto ha sido aceptado en el programa, se firma un convenio de confidencialidad con los interesados con el objetivo de empezar a intercambiar información más específica y descriptiva de la invención, para poder correr el primer servicio, el análisis de patentabilidad.

La convocatoria se encuentra abierta para quienes deseen el apoyo, las bases completas se encuentran aquí.

Calendario

Fecha límite para registrar proyectos:
31 de octubre de 2018.

A partir de los resultados obtenidos, se establece la estrategia de propiedad intelectual más adecuada de acuerdo con las dos figuras, por patente o modelo de utilidad.

“El otro servicio que recibirán los beneficiarios será el documento descriptivo, la relación del documento tecnológico que estarán ingresando directamente al IMPI, estos dos servicios en específico, el análisis y la redacción, no tienen costo alguno para los beneficiarios, son entregables que nosotros nos comprometemos a proporcionárselos”.

El único costo que deberán pagar los interesados es el monto asociado al ingreso de solicitud ante el IMPI. El costo aproximado de una solicitud de patente es de cuatro mil 500 pesos mexicanos, y el ingreso de un modelo de utilidad es de mil 500 pesos mexicanos.

Tiempo de respuesta en el asesoramiento: César Antonio Rojo Carpio dijo que el tiempo de respuesta depende de la información y el flujo de comunicación que se tenga con los inventores, tardan de uno a tres meses para ingresar la solicitud ante el IMPI.

“Todo el ejercicio que hacemos de los entregables que les damos están acotados a la legislación mexicana en materia de propiedad industrial, porque el objetivo de realizar todo este ejercicio es replicar el escenario que los expertos evaluadores del IMPI, en algún momento ya ingresado el documento, van a realizar sobre la invención, son escenarios a los que nos queremos adelantar para que el documento que estemos ingresando al instituto cumpla con las características tanto de la legislación mexicana y, por otro lado, en beneficio de la protección de las invenciones de los beneficiarios del mismo”.

Con este apoyo por parte de Fumec, se ha logrado incrementar el número de proyectos para recibir el apoyo, ya que también ofrece servicios complementarios, como talleres para difundir la cultura de la propiedad intelectual y apoyo a la protección y comercialización de las invenciones, lo cual contempla un informe de vigilancia estratégica que analiza cuatro ejes: la vigilancia competitiva, comercial, tecnológica y del entorno.

Resultados garantizados del programa: Un caso de éxito del programa es la Distribuidora y Comercializadora San Andrés, que solicitó el apoyo para el proyecto “Sistema de producción continua de forraje verde hidropónico para la alimentación de avestruces de granja”, el cual se enfoca en el desarrollo de los insumos para que pudieran bajar el costo de producción y, de esta manera, tener un costo más competitivo en el mercado y posicionar el producto en el mismo.

“Comenzamos con la investigación de lo que eran los requerimientos nutrimentales de la especie, para ello se hizo un desarrollo de formulaciones para ver que los productos que pudiéramos producir nosotros podrían sustituir los nutrientes que tiene el alimento comercial que comprábamos, que cumplieran las funciones nutrimentales en el buen desarrollo de la avestruz en sus diferentes etapas”, señaló en entrevista Sergio Guzmán.

Resaltó que la empresa recibió el apoyo en 2014-2015 y los ayudaron mucho para saber lo que estaban haciendo bien, así como conocer el factor de innovación aunado a la sustentabilidad que los pone en una situación de competencia más favorable al poder ostentar un sello de empresa responsable, y de esta manera poder ofrecer a los consumidores un producto más sano.

“El proceso para ingresar fue muy rápido porque lo hicimos en un año, porque si lo hemos hecho nosotros, a lo mejor tardaríamos hasta seis años. Es un organismo que tiene gente especializada, es personal que nos hace meditar mucho sobre las teorías”.

Dijo que el proceso de la patente todavía se encuentra en seguimiento ya que les han solicitado por parte del IMPI diseños industriales más específicos del producto. “Estamos en el proceso de completar la información para que pueda ser patentado”, puntualizó.