Mecanismos neurobiológicos de la adicción a drogas

Eduardo Adrian Garza

(Agencia Informativa Conacyt).- Se calcula que uno de cada 20 adultos, es decir, alrededor de 250 millones de personas entre 15 y 64 años consumieron por lo menos una droga en 2014, esto de acuerdo con el Informe Mundial sobre las Drogas 2016. Por otro lado, 29 millones de personas que consumen drogas sufren trastornos relacionados con ellas.

El consumo y abuso de drogas afecta de forma distinta a los consumidores. Al hacer uso inicial de una droga y experimentar sus efectos, hay quienes no presentan dependencia a ella, pero existe un porcentaje considerable de usuarios que genera un estado adictivo, y del que pueden verse involucrados factores de vulnerabilidad genética y variables ambientales.

Existen investigaciones internacionales que sugieren que los trastornos adictivos son enfermedades de curso crónico cuyo origen se asienta en el sistema nervioso central. En este contexto, una de las inquietudes en el ámbito científico es conocer los mecanismos neurobiológicos del proceso adictivo.

Tal planteamiento genera interés en Eduardo Adrián Garza Villarreal, investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM), que desde hace unos años realiza investigación enfocada en la neurobiología de la adicción a drogas en México. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el doctor en neurociencias comparte su quehacer científico y brinda un contexto general de dependencia a drogas en el país.

En 2011, se vio que 4.5 por ciento de los mexicanos consumió alguna droga ilegal. Las drogas de preferencia son la marihuana, que se ubica en el primer nivel nacional, seguida por la cocaína, otros estimulantes y los inhalables.

En el norte del país se utiliza más la metanfetamina de cristal, porque llega más rápido de Estados Unidos, pero también se produce en México.

Por ejemplo, en la Ciudad de México los inhalables ocupan el tercer lugar de las drogas que más se consumen, sustancia que se consigue con facilidad, no es ilegal en el sentido de que puede comprarse libremente en la tienda, pero produce mucho daño neurológico.

En general, hay un consumo importante de drogas, pero no es alto si se compara con países de primer mundo. La problemática principal es el estigma, no se le da el tratamiento necesario.