La enfermedad que pondrá a temblar a México

(Agencia Informativa Conacyt).- Todo empezó con problemas para dormir, a veces insomnio, a veces exceso de sueño y fatiga constante, pero María Ruiz Colín no le dio importancia, “quizás era una mala noche o resultado de preocupaciones”. No había de qué alarmarse; no padecía ninguna enfermedad, tenía 52 años pero se veía más joven, no fumaba ni tomaba alcohol, comía de forma saludable y ocasionalmente salía a caminar.

Pasó alrededor de un año con problemas de sueño, después comenzó a sentir un ligero cosquilleo en la pierna derecha, tampoco le dio mucha importancia, podría ser un calambre. En ocasiones también presentaba molestias estomacales, pero Mari pensaba que la comida le había caído mal, “jamás imaginé que un dolor de estómago fuera una señal de una enfermedad neurodegenerativa”.

Con estos síntomas de manera esporádica, transcurrió otro año más, después estos malestares fueron más frecuentes y Mari decidió ir con un médico general, quien le recetó medicamento para atender estas manifestaciones, tal vez solo era estrés y debía relajarse un poco.

A pesar de que llevó el tratamiento para el estrés de manera impecable, las molestias persistían y, peor aún, cada vez eran más constantes, hasta que un día al estar preparando la comida, vio que tenía un ligero temblor en la mano derecha, “era muy raro, no estaba haciendo ningún esfuerzo”. Fue entonces cuando Mari supo que eso ya no estaba bien, pero nunca imaginó que sería la enfermedad de Parkinson.

Según el estudio Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Parkinson inicial y avanzada en el tercer nivel de atención, realizado en 2010 por la Secretaría de Salud, en el mundo hay alrededor de 4.6 millones de personas mayores de 50 años con este padecimiento y se prevé que para 2030 esta cifra se duplique debido al aumento de la esperanza de vida.

En México, el panorama no es alentador, ya que se ha estimado una prevalencia de entre 40 a 50 casos por cada 100 mil habitantes por año y se prevé que la cifra se duplique e incluso se llegue a triplicar en las próximas décadas, cuando un gran porcentaje del bono poblacional se encuentre en el rango de la tercera edad, según el estudio ya citado.

Con el incremento de personas con Parkinson, en los próximos años México podría presentar una crisis en el sistema de salud, debido a que es una enfermedad costosa y difícil de detectar en sus primeras etapas. A 200 años de que se describió por primera vez, los científicos aún no encuentran la causa, y mucho menos la cura.