Celebran Bomberos su día trabajando por los irapuatenses

Día del Bombero

• Nada que festejar tras incidente donde Iván Antonio Mejía Rodríguez pierde la vida
Irapuato, Gto., 22 de agosto. Aún cala en lo más profundo de las entrañas la pérdida del compañero, del amigo, del ejemplo a seguir, Iván Antonio Mejía Rodríguez, quien pereciera en un incidente donde a costa de su vida intentó salvar la de un adolescente, y ahora, ambos desde el cielo cuidan la tarea del resto de sus compañeros.
Rostros tristes y pensamientos que resuenan con la pregunta sin respuesta, ¿por qué Iván?, ¿Por qué así?, sin embargo, tener que continuar, la vida sigue y fuera del cuartel, muchas familias esperan la heroica, oportuna y valiosa intervención de los bomberos.
Es el 22 de agosto, el Día del Bombero, nada que festejar, nada que celebrar. Ni el ulular de las sirenas de las motobombas, acalla el grito en silencio de la desesperación de la guardia en turno, que aún esperan una respuesta del por qué Iván los abandonó físicamente, porque en la memoria está más presente que nunca, acompañándolos a cada servicio que acuden.
“Nos dicen que somos héroes sin capa, no saben que detrás del casco, detrás del equipo de bombero, hay un ser humano que tiene familia, que desea concluir la guardia de turno para regresar a casa, donde le espera su familia, sus padres, sus amigos, sus hijos, sus hermanos y todos quienes le aprecian”, comenta Javier Garcidueñas Fernández.
Hoy, Iván Antonio Mejía Rodríguez tiene un lugar en la galería de los destacados, de los sobresalientes, su imagen acompañada por veladoras y flores adornan la estación de bomberos Torres Landa, su equipo permanece intacto junto al resto de la tropa.
Salvador Darío Elías Estrada, encargado de la guardia, alude al Santo Patrono de los Bomberos, San Florián, y se atreve sin tapujos a compartir las historias de vida junto al resto del equipo, en más de una ocasión, cuando salimos a cubrir servicios, la fotografía de Iván Antonio se mueve o se cae de su lugar, como señal de que quisiera acompañarnos, como lo hacía en vida.
Es el 22 de agosto, es el Día del Bombero, nada que celebrar, nada que festejar, los recuerdos del ejemplar Iván Antonio Mejía Rodríguez siguen vivos, él está presente en cada rincón del cuartel general, en espera de la orden para hacer sonar las sirenas, colocarse el equipo y acudir presto a cumplir con su deber, pero ahora desde el cielo.