El estilo de vida actual: ¿es saludable?

El éxito, el poder y el consumismo (valores de éste siglo) vividos como metas, condicionan los comportamientos humanos ocasionando cambios en su manera de ser.

Desarrollo

El éxito, el poder y el consumismo (valores de éste siglo) vividos como metas, condicionan los comportamientos humanos ocasionando cambios en su manera de ser.

Como consecuencia de estos nuevos estilos sociales, el hombre moderno se fue transformando en un individuo: aislado, desesperado por la búsqueda de satisfacciones inmediatas y de manera compulsiva, con ausencia de valores que le sirvan de sustento (crisis de la familia y la sociedad), con la sensación de perdida de control, falta de reglas claras y un aumento progresivo de la dependencia en desmedro de su libertad.

De esta manera los comportamientos se modificaron adquiriendo características de adicción, volviendo al individuo vulnerable, especialmente en lo que se refiere a las enfermedades somato-psíquicas
Son otro tipo de adicciones, favorecidas por lo habitual, que dan prestigio, consideradas útiles y que están bien valoradas por la sociedad, lo que refuerza su dependencia psíquica
En relación los estímulos tradicionales (sustancias químicas) de las adicciones conocidas, debemos agregar nuevos estímulos que generen conductas de carácter compulsivo y la sensación de no poder dejar de realizarlas como: el sol, la alimentación (los tipos de alimentos y la forma), el trabajo, el sedentarismo, el sexo, celulares, juego (video-juego), las compras, entre otras.

Estas son las “otras drogas” o “las drogas sociales” o “las adicciones comportamentales”

En el CIE-10 define al síndrome de dependencia como:

“conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognitivas en el cual el consumir una droga o un tipo de ella (podríamos decir drogas sociales), adquiere máxima prioridad para el individuo y se manifiesta como:

-el deseo de ingerir o vivencia de compulsión
-menor capacidad de control
-síntomas somáticos del síndrome de abstinencia
-aumento progresivo de la ingesta (podríamos agregar: conducta) para lograr el mismo efecto
-abandono de otras fuentes de placer
-persistencia al consumo (podríamos decir conducta) a pesar de saber su consecuencia nociva
Basta con la presencia de 3 o más de estos aspectos para hablar de Síndrome de Dependencia
Desde el año 1965 la OMS modifica el término adicción por dependencia (síndrome de dependencia)para el cual, es necesario la existencia de:
-vacío afectivo o conflicto interno
-un estimulo que le de ilusión de que calmará la angustia
-la acción compulsiva
-dependencia
-síndrome de abstinencia

En relación al Síndrome de Abstinencia, su presencia es lo que diferencia la conducta adictiva del hábito y costumbre (según la OMS)
Casi todas las definiciones de Adicción o Síndrome de Dependencia coinciden en considerar el carácter compulsivo del comportamiento; el síndrome de abstinencia (que puede manifestarse física o psíquicamente o de las dos formas) y la dependencia, (que también puede ser física y/o psíquicas).como elementos necesarios para poder referirnos a este cuadro.

Es evidente que estos comportamientos los encontramos también con mayor frecuencia en el hombre moderno
En relación a la incidencia de estos nuevos estilos de vida y las enfermedades, en la monografía del grupo de trabajo sobre programas nacionales de lucha contra el cáncer presentado por la OMS (Ginebra Suiza Noviembre 1991, adaptado 2000) se hace referencia a la presencia de éstas nuevas conductas (adicciones) considerándolas factores de riesgo en las enfermedades orgánicas entre las cuales está el cáncer. (tengamos en cuenta que factor de riesgo no significa causa.), como:

El sol (la luz ultravioleta): el bronceado por su valor estético, indicador de estatus sociales vivido como hemos definido a los comportamientos adictivos, tiene incidencia en todas las afecciones de la piel hasta inclusive los tumores de piel.

La comida: la comida saturada en grasa animal es factor de riesgo en los tumores de intestino grueso, colesterol; la falta de fibras en las afecciones del colon. Son inducidas socialmente en desmedro de las comidas con pescado, frutas, verduras, (según un estudio sobre propagandas al respecto, la relación es: 70% de propaganda en comidas ricas en grasas saturadas, azucares y sal y el 3% en frutas y verduras) también la crisis económica condiciona el tipo de comidas.
El sedentarismo: es un factor de riesgo en desmedro al ejercicio físico y surge como consecuencia de determinadas actividades (computación, TV, tipo de trabajo), siendo la actividad física factor protector que favorecen la salud (colesterol, obesidad, tonicidad y en relación a los tumores, favorece la protección a los tumores colon-rectales).

El trabajo: cuando guarda las características de adicción produce: estrés, sedentarismo, aislamiento progresivo del ámbito familiar y de diferentes actividades que le produzcan placer. Son todos factores de riesgo en las enfermedades cardiológicas y gastrointestinales, entre otras. También reciben mucha estimulación social lo que refuerza la adicción.

El sexo: nos plantea dos problemas: a)las iniciaciones tempranas y sus consecuencias emocionales, b)lo virósico por la ignorancia o no, de los hábitos higiénicos : aumento del HPV y los tumores de útero (el 99,7% de los tumores de útero se vinculan con infecciones del HPV)
Nadie discute la incidencia que el tabaco y el alcohol tiene en distintas enfermedades somáticas, desde las cardiológicas hasta las oncológicas: tumores de pulmón, laringe, cavidad bucal, hígado, mama. etc.

Estos comportamientos adictivos (comida, sol, trabajo, cigarrillo, alcohol…etc.) no solo afectan a la persona como factores de riesgo en la enfermedad, sino que también influyen en los tratamientos y sus indicaciones. Como en cualquier adicción el Síndrome de Abstinencia estará presenta frente a la suspensión de la conducta adictiva, Pensemos en la quimioterapia y el sol, el colesterol y la comida, el trabajo y la limitación por internación o los tratamientos en si (cambio de actividad), y las respuesta de nuestros pacientes frente a esta nueva realidad:”no me quite el sol por favor-sin él no vivo” “es todo para mi”” Que voy a hacer si no trabajo….”La suspensión de la conducta adictiva nos enfrenta a sintomatologías física-psíquicas que son generadas por el síndrome mismo de abstinencia.

Estos síntomas muchas veces no son tenidos en cuenta y pueden ser motivos de sintomatologías confusas y hasta de abandono del tratamiento.

Es importante diferenciar la sintomatología del síndrome de las características de la personalidad ya que varía el abordaje de los mismos.

Como vemos estos nuevos comportamientos lejos de aproximarnos a la salud nos enfrenta con un verdadero dilema: para vivir en esta sociedad y para no estar marginados ¿debemos adaptarnos al mal menor?.
Autor: Lic. Elsa Diggs